Desde hace unos meses nos toca una nueva cantinela. La crisis. Ahora estamos en crisis: crecimiento cero, estancamiento del mercado de la vivienda, parón en la construcción, aumento del carburante, caída de la inversión. La crisis, lo dicen los periódicos, nació en Estados Unidos con el desplome de las entidades de crédito y ha llegado a nuestra humilde España como la plaga de la langosta, sin comerlo ni beberlo. Y ahora, insisten los más cándidos, el gobierno poco puede hacer, está atado de pies y manos, tiene “poco margen” para imponer medidas sobre los flujos económicos internacionales. Hasta hace unos meses las cosas marchaban, y ya no.
No pocos afirman que España ha tenido el ciclo económico más saludable de su historia reciente. Y les doy la razón. Soy de los que creen que hemos atravesado por nuestros felices años veinte, por nuestro premio gordo de la lotería, así que no me resisto a hacer un retrato de estos años de las vacas gordas, eso sí, dirigido contra cualquier mirada nostálgica sobre ellos; con la idea de que los echemos a la basura, con el propósito de penetrar en sus grietas y puntos de fuga, que nos hablan de una crisis vieja:
(Más)
(0) Enlaces
Imprimir
Blogmemes
Foros



