-¡El frío viene de China, el frío viene de China!
Coño, la niña esta es más inteligente de lo que yo creía. Con sólo seis años y ya suelta esas frases enigmáticas, surrealistas.

Pero no, no es que Daily, que se llama así porque era una marca de champú cubano, haya leído a Artaud o a Apollinaire o a Artaullinaire, sino que de verdad, el frío que ascendía por los ascensores, que había llegado en unos trailers, que antes surcaba los mares en alguno de esos cargueros que atraviesan el horizonte de camino a la bahía, ese frío, esos frigidaires, esas dichosas neveras vienen de China, como el oso panda.

 (Más)